¿Vamos a entender por qué los niños pelean?

¿Vamos a entender por qué los niños pelean?

diez 03 | Isa Colli

Los niños son sensitivos, perceptivos y astutos; más que eso, ellas son altamente emocionales y saben reconocer afinidades con los compañeros desde muy pequeñas.

Entre 4 y 6 años les gusta jugar en grupo e identificar muy bien a los amiguitos que más les gusta estar juntos. En esa fase, cualquier aburrimiento es motivo para no querer ser más amigo de alguien, emborrachar y llorar. Por supuesto que la enemistad dura sólo unos segundos, pero en la mayoría de los casos los involucrados terminan muy molestos.

¿Qué hacer cuando el juego termina en gritos, insultos, empujones, tirones de pelo, tapas, mordeduras y arañazos? En ese momento, el adulto debe tener bien claro cómo quiere resolver el impasse: interviene, llama la atención y alienta la petición de excusa o deja que los niños resuelvan sus diferencias por su cuenta?

Primero, es necesario entender por qué los niños pelean. ¿Es que simplemente son agresivas, mimadas o egoístas? ¡No! Esta es una fase importante de la maduración infantil. Los niños en este grupo de edad están conociendo sus sentimientos, sus emociones y reacciones, así como aprendiendo a relacionarse ya convivir socialmente, abandonando poco a poco el egocentrismo.

Es normal ser posesivas y encolerizadas, imponiendo sus voluntades:¡Es mio! ¿Me da? ¡No lo doy! ¡No lo presto! ¡Sal de aquí! ¡Vete!

La escuela tiene un papel importante en este proceso, pues es ella la que ofrece el primer ambiente comunitario, donde los niños necesitan dividir todo. Más que dividir el espacio, aprenden a compartir la atención, el afecto y los juguetes, una situación muy diferente de la habitual y, por lo tanto, un cambio difícil de aceptar. De esa adaptación, surgen los momentos de agresividad.

Ellas prueban los límites a cada instante -los de ellos y los de los demás- buscando entender hasta dónde pueden ir. Brigar es una forma de poner su deseo y descubrir cuán valiosas de sus voluntades.

En la Primera Infancia, el lenguaje y sus significados todavía están siendo construidos. Entonces, empujar, morder o golpear no son señales de maldad, sino de que el niño aún no ha aprendido otras formas de resolver problemas. El mismo vale para lloros y accesos de rabia (que van a continuar ocurriendo, si ella percibe que surgen efecto).

Esas son razones perfectamente normales y saludables para peleas infantiles, que forman parte del proceso de desarrollo de empatía y de la comprensión de reglas sociales.

Pero, atención a casos de crisis descomedidas. La exageración puede ser una señal de dificultades crónicas de relación. Las situaciones de rechazo o hostilización, por ejemplo, requieren intervención para evitar problemas en el desempeño académico y en la adaptación escolar, y no comprometer la salud o dejar que se aíslan y desarrollan depresión y ansiedad.

Identificar a los niños que se enfrentan a problemas en la convivencia con los demás exige una mirada apurada no sólo para el comportamiento que ellas presentan en la escuela, sino también para sus relaciones familiares y socioeconómicas, su salud, su potencial y su desarrollo cognitivo.

Comportamiento

Cuando los momentos de agresividad fueron frecuentes, algo puede estar equivocado. Los niños muy aislados o extremadamente tímidos, así como los demás, deben ser acompañados, porque las fallas en la comunicación hacen que sean más fácilmente excluidas por los colegas.

Saúde

Para niños con discapacidades físicas, intelectuales o emocionales, relacionarse con el resto de la clase es un desafío.

Familia

El niño aprende con los comportamientos que vive. ¿Cómo los padres o parientes resuelven conflictos en casa? ¿Cómo es el ambiente en el que vive? ¿Se siente segura? En la primera infancia (cuando aún no se hace distinción entre lo real y lo ficticio) y pueden traer a la luz reacciones agresivas, por ejemplo, no se indican en la primera infancia, .

Situación económica

La situación económica precaria puede influir en el desarrollo del niño, que necesita un ambiente seguro y acogedor. Una vez más, la sensación de seguridad es fundamental, pero también la nutrición, la higiene y el bienestar.

 

foto: divulgación Google

Compartir:

Suscríbete a tu e-mail para recibir
noticias y descargar mi E-book gratis.

GTranslate Your license is inactive or expired, please subscribe again!