Adaptación en la Educación Infantil - la importancia de este momento en la vida de los pequeños.

Adaptación en la Educación Infantil - la importancia de este momento en la vida de los pequeños.

diez 27 | Miriam Costa Pinto

La Educación Infantil marca un nuevo tiempo y una experiencia muy especial para el niño.

El juego y el juego estimulan la relación social con el mundo y con aquellos que están a su alrededor, adquiriendo y poniendo en práctica nuevos conocimientos, representando situaciones de su cotidiano, expresando sus sentimientos, sus fantasías y resolviendo sus conflictos.

El ingreso de los niños en las instituciones se ha convertido en un evento para la familia y puede generar ansiedad tanto para ellas, como para sus padres y profesores. Es su primer contacto con un grupo social diferente de su familia. En sus primeros días de clase es común que el niño llore, pues siente la separación de la familia, experimentando un sentimiento de abandono y angustia.

La posición de los familiares en este tiempo será muy importante para los niños. Ofrecerles seguridad, cariño y paciencia será esencial. El período de adaptación durará aproximadamente una semana hasta 15 días, pudiendo en algunos casos ser mayor o menor. Las reacciones pueden variar mucho, tanto en relación a las manifestaciones emocionales cuanto al tiempo necesario para efectivizar el proceso, pues cada niño tiene su forma de encarar este desafío. Puede surgir en este período comportamientos diferentes de aquellos que normalmente presentan en su ambiente familiar, como alteraciones de apetito; retorno a las fases anteriores del desarrollo (volver a orinar o evacuar en la ropa, por ejemplo). Pueden también, enfermarse; aislarse de los demás y crear dependencia de un juguete, del chupete o de un paño. Es natural que el niño manifieste una cierta dificultad en separarse de la madre (o padre), cuanto menor sea, mayor es la dificultad. La tranquilidad y la seguridad de los padres favorecen la separación transitoria. Por lo tanto, deben estar tranquilos de que la decisión tomada fue correcta. Hay madres que sienten más la separación que sus hijos y, aunque no lleguen a llorar, sus ojos transmiten inseguridad.

Es importante que los padres y familiares conversen sobre este momento del niño y puedan ser facilitadores en este proceso, fortaleciendo e incentivando al niño a sentirse felices al lado de los compañeros un período del día. Algunos diálogos pueden ser cambiados con los pequeños, para animarlos a desear ir a la escuela como: usted va a jugar, hacer cosas que no hace en casa, hacer nuevos amiguitos, pintar, echar al ir, al ir al parquinho, etc. "Cuando el niño sabe que podrá contar todo lo que va a vivir, se siente más seguro, fuerte y feliz.

Será imprescindible, en este momento de adaptación, y hasta cuando sea necesario, la presencia de la madre, padre o de alguien de confianza del niño para que pueda enfrentar el nuevo ambiente junto a alguien con quien se siente segura y, gradualmente se desconectar de forma segura y eficaz, despidiéndose de la persona que la acompaña sin mayores problemas. Los padres pueden encontrar dificultades de tiempo para vivir este proceso por no poder ausentarse muchos días de sus actividades profesionales. En este caso, sería importante que pudieran estar presentes, al menos el primer día, y que después pudieran ser sustituidos por alguien de la confianza del niño.

Reflexiones a la familia y profesores:

* Ofrezca al niño actitudes de confianza, dejándola segura de que usted va a volver a buscarla en la escuela. Afirme su amor y de cuán importante es para la familia;

* Comente sobre la escuela y las cosas que ella hará con entusiasmo, pero no crea ilusiones diciendo que todo será de la forma que ella desea. Explique que es un lugar colectivo y que habrá otros niños con quienes jugar y dividir la atención;

* Participe en el proceso de adaptación de su hijo, sin prisa de que acabe pronto;

* Respete las orientaciones de la escuela y busque comprender la estrategia de los profesores para que actúen en conjunto;

* Priorice no retrasarse ni a la hora de la entrada ni a la hora de buscar al niño. Esto fortalece la confianza de ella en los padres y disminuye cualquier incomodidad como la ansiedad;

* Diálogo sobre cómo fue el día del niño, pregunte y déjelo hablar a su ritmo. No responda por ella con afirmaciones, por ejemplo, usted comió toda su merienda? Pregunte: ¿cómo fue la hora de la merienda? Cuéntame lo que más te gustó en tu bocadillo;

* Explique cambios de rutina al niño honestamente, aunque sea pequeña pero, por supuesto, con un lenguaje adecuado para cada grupo de edad. Los niños perciben cuando los padres no hablan la verdad y eso suele afectar la confianza y el respeto que tienen por ellos.

Es importante comprender que los niños, a pesar de las pequeñas, deben ser escuchados y acogidos en sus necesidades como cualquier sujeto. Ellas son individuos completos, con opiniones, preferencias y emociones que no deben ser descartadas como menos importantes debido a la edad. Estar en un ambiente seguro permitirá el desarrollo pleno de sus habilidades emocionales, sociales y cognitivas.

Fuente: Referencial Curricular Nacional / Educación infantil

http://naescola.eduqa.me/el desarrollo y el niño / cómo-padres, maestros y can-fácil de adaptación a la escuela /

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